
Magnolia is FINALLY starting to get more rest as her pain lessens. She is also handling her 16 daily medications and 2 injections much better than before. Her medical team is still working to adjust her medications to best fit her needs and will continue to drop down as she progresses.
The injections have left her little legs bruised, but we have found that using numbing cream beforehand helps make them much more comfortable for her.
As we watch Magnolia finally rest more peacefully, we find ourselves reflecting on how grateful we are for her donor. We are thankful for the willingness of a living donor to undergo surgery and give part of their liver, but we are also grateful that God had other plans to minimize the risks that the living donor could have had.
At the same time, our hearts remain heavy as parents knowing that another family experienced an unimaginable loss so that Magnolia could receive a second chance at life. We continue to pray for the donor’s family as they grieve, and we honor the incredible gift they have given our little girl.
¡Por fin Magnolia está comenzando a descansar más a medida que su dolor disminuye! También está tolerando mucho mejor sus 16 medicamentos diarios y sus 2 inyecciones. Su equipo médico continúa ajustando los medicamentos para adaptarlos mejor a sus necesidades, y la cantidad seguirá disminuyendo conforme a su recuperación.
Las inyecciones han dejado moretones en sus pequeñas piernas, pero hemos descubierto que usar una crema anestésica antes de aplicarlas ayuda a que sean mucho más cómodas para ella.
Mientras vemos a Magnolia descansar más tranquilamente, nos encontramos reflexionando sobre lo agradecidos que estamos por su donante. Estamos agradecidos por la disposición de un donante vivo para someterse a una cirugía y donar parte de su hígado, pero también estamos agradecidos porque Dios tenía otros planes para minimizar los riesgos que ese donante pudo haber enfrentado.
Al mismo tiempo, nuestros corazones siguen conmovidos como padres al saber que otra familia sufrió una pérdida inimaginable para que Magnolia pudiera recibir una segunda oportunidad de vida. Continuamos orando por la familia del donante en medio de su dolor y honramos el increíble regalo que le han dado a nuestra pequeña.