
This week has been a beautiful reminder that healing isn’t always measured by perfect days—it’s measured by the small victories that slowly add up.
Watching Magnolia smile as her family walks with her through the hospital hallways has been such a gift. Those walks may seem ordinary to many, but they represent hope. She has also been enjoying bath time again, something that brings her comfort and gives her the chance to simply be a little girl.

One of the biggest milestones this week has been beginning more intensive physical therapy. After everything her little body has endured, Magnolia is working so hard to regain her mobility. Every exercise, every movement, and every accomplishment is a testament to her resilience. Her family couldn’t be more proud of how hard she continues to fight.


Their hearts were especially full when Magnolia was able to get down on the floor to play and even join the other children during musical circle time for the very first time. Seeing her laugh, explore, and participate alongside other kids offered a beautiful glimpse of the childhood they have been praying she can continue to experience. Those moments are truly priceless.

But as with every chapter of this journey, the victories have come alongside difficult days.
This week has also brought frequent vomiting, painful rashes, nosebleeds, and an ongoing struggle with tolerating her feeds. It is heartbreaking to watch her little body endure so much while she still manages to find reasons to smile. Cancer treatment is anything but easy, and these challenges continue to remind everyone just how hard Magnolia is fighting every single day.

Tomorrow brings another chemotherapy treatment. As Magnolia prepares for this next dose, her family asks for your continued prayers. Please pray that her body tolerates the treatment well, that the side effects remain minimal, that her transplanted liver continues to stay healthy, and that every remaining cancer cell is destroyed. Pray for strength, comfort, and peace for Magnolia and for her entire family as they continue walking this journey together.

Thank you for continuing to love, encourage, and faithfully pray for this sweet little girl.
Esta semana ha sido un hermoso recordatorio de que la sanidad no siempre se mide por días perfectos, sino por las pequeñas victorias que, poco a poco, se van acumulando.
Ver a Magnolia sonreír mientras su familia la acompaña por los pasillos del hospital ha sido un verdadero regalo. Esas caminatas pueden parecer algo común para muchos, pero para ellos representan esperanza. También ha podido volver a disfrutar de la hora del baño, un momento que le brinda consuelo y le permite, simplemente, ser una niña.
Uno de los logros más importantes de esta semana ha sido el inicio de una terapia física más intensiva. Después de todo lo que su pequeño cuerpo ha soportado, Magnolia está trabajando con todas sus fuerzas para recuperar su movilidad. Cada ejercicio, cada movimiento y cada avance son un testimonio de su resiliencia. Su familia no podría sentirse más orgullosa de verla luchar con tanta valentía.
Sus corazones se llenaron especialmente de alegría cuando Magnolia pudo sentarse en el piso para jugar e incluso participar por primera vez junto a otros niños durante el tiempo de música. Verla reír, explorar y compartir con otros pequeños les regaló un hermoso vistazo de la infancia que tanto han estado orando para que pueda seguir disfrutando. Esos momentos no tienen precio.
Pero, como en cada capítulo de este camino, las victorias también han venido acompañadas de días difíciles.
Esta semana también ha estado marcada por vómitos frecuentes, erupciones dolorosas en la piel, sangrados nasales y una lucha constante para tolerar su alimentación. Es muy difícil verla pasar por tanto y, aun así, encontrar fuerzas para sonreír. El tratamiento contra el cáncer está lejos de ser fácil, y cada uno de estos desafíos sigue recordándonos cuánto está luchando su pequeño cuerpo cada día.
Mañana le espera otro tratamiento de quimioterapia. Mientras Magnolia se prepara para recibir esta nueva dosis, su familia les pide que continúen orando por ella. Oren para que su cuerpo tolere bien el tratamiento, que los efectos secundarios sean mínimos, que su hígado trasplantado continúe sano y fuerte, y que cada célula de cáncer que aún permanezca sea destruida. Oren también para que Dios les conceda fortaleza, consuelo y paz a Magnolia y a toda su familia mientras continúan recorriendo este camino juntos.
Gracias por seguir amando a Magnolia, por animar a su familia y por levantar fielmente a esta dulce niña en oración.