Every Moment Matters
Today was a reminder of just how quickly things can change in Magnolia’s world.
We went from having a beautiful day celebrating her journey at a presentation, surrounded by so much love and support, to having a sick little girl all in the same day.
This is the reality of life after a liver transplant. While we are incredibly grateful to be home and watching Magnolia make progress, her journey still requires constant care and caution.
Because of her anti-rejection medications, Magnolia is immunocompromised. These medications are essential to protecting her new liver, but they also suppress her immune system, making her much more vulnerable to infections. Something that might be a minor illness for another child can quickly become much more serious for her.
It is a constant reminder that a good morning doesn’t always guarantee a good evening. We have learned to celebrate the happy moments while remaining aware that things can change quickly.
We never want Magnolia’s medical journey to define her childhood, but right now, protecting her health means taking things one moment at a time.
Today, we are especially thankful for the beautiful moments we were given and are praying for her little body to fight through whatever comes next.
Please continue to keep Magnolia in your prayers. Pray for protection, healing, strength, and many more healthy days ahead.
We are learning to never take an ordinary day for granted because every moment truly is a gift.
One day, one hour, one moment at a time.
“This is the day that the Lord has made; let us rejoice and be glad in it.” Psalm 118:24
Cada momento cuenta
Hoy fue un recordatorio de lo rápido que pueden cambiar las cosas en la vida de Magnolia.
Pasamos de tener un hermoso día celebrando su historia durante una presentación, rodeados de tanto amor y apoyo, a terminar el mismo día con nuestra pequeña enferma.
Esta es la realidad de la vida después de un trasplante de hígado. Aunque estamos profundamente agradecidos de que Magnolia esté en casa y de poder verla avanzar en su recuperación, su camino todavía requiere cuidado y precaución constantes.
Debido a sus medicamentos antirrechazo, Magnolia está inmunocomprometida. Estos medicamentos son esenciales para proteger su nuevo hígado, pero también disminuyen la capacidad de su sistema inmunológico para defenderse, haciéndola mucho más vulnerable a las infecciones. Algo que para otro niño podría ser una enfermedad leve, para ella puede convertirse rápidamente en algo mucho más serio.
Es un recordatorio constante de que una buena mañana no siempre garantiza una buena tarde. Hemos aprendido a celebrar los momentos de alegría, sin olvidar que las cosas pueden cambiar rápidamente.
Nunca queremos que el proceso médico de Magnolia defina su infancia, pero en este momento, proteger su salud significa tomar las cosas un momento a la vez.
Hoy estamos especialmente agradecidos por los hermosos momentos que Dios nos permitió disfrutar y estamos orando para que su pequeño cuerpo tenga la fortaleza para enfrentar lo que venga.
Por favor, continúen manteniendo a Magnolia en sus oraciones. Oren por protección, sanidad, fortaleza y por muchos más días llenos de salud.
Estamos aprendiendo a nunca dar por sentado un día ordinario, porque cada momento verdaderamente es un regalo.
Un día, una hora, un momento a la vez.
“Este es el día que hizo el Señor; regocijémonos y alegrémonos en él.” Salmo 118:24